Unión Seglar
San Antonio Mª Claret

“COMBATE los nobles combates de la fe”

                                    (1Tim 6, 12)

FUNDADOR

El fundador de la Unión Seglar de San Antonio Mª Claret

P. JAIME PIULACHS OLIVA, S.J.

 

La Unión Seglar de San Antonio María Claret, reconoce al P. Jaime Piulachs Oliva, S.J., como a su inspirador, padre y fundador. Gran provecho espiritual experimentarán todos los miembros de la Unión, y quienes deseen comprender su espíritu, si conocen e imitan sus virtudes.

Fue el P. Jaime Piulachs un varón verdaderamente apostólico muy de nuestro tiempo. Ningún campo de la actividad humana dejó sin la acción de su ferviente celo.

Ningún medio de apostolado dejó de utilizar para que el bien alcanzara al mayor número de almas. Todas las técnicas modernas puso al servicio de la causa de Dios, para expandir en las almas por todos los instrumentos modernos y con el ropaje y la técnica moderna, la verdad de Nuestro Señor Jesucristo. No puso nunca límites a su celo, como no tuvo nunca límites su amor a Dios.

Religioso de exacta observancia de sus reglas, se distinguió siempre por su vida interior y su familiaridad en el trato con Dios. Trabajador incansable de los ministerios sacerdotales, no cesaba jamás de concebir nuevos planes para ganar más y más almas. De ahí su incansable solicitud por los Ejercicios Espirituales, predicación misional, predicación en las fábricas y centros de trabajo...Para ello se rodeaba de todo género de colaboradores, unidos por su entusiasmo y su afán apostólico. Su piedad sencilla, alegre, confiada y sacrificada cautivaban. Miles y miles de almas se beneficiaron de su ministerio: religiosos y obreros, empresarios y profesionales, jóvenes y mayores, campesinos y oficinistas. Primero en una Congregación Mariana de obreros y oficinistas, después en la Obra de Ejercicios Parroquiales, desde la que proyectó su celo sobre toda la diócesis y sobre todo el movimiento de Ejercicios de España y aun de América.

Pero fue en los últimos años de su corta e intensa vida, cuando su celo rayó a una altura de heroísmo y generosidad inmensa. De esta época son la Asociación de Sacerdotes y Religiosos de San Antonio María Claret, la Unión Seglar del mismo nombre y la Fundación que lleva su nombre y apellidos.

En efecto, en pleno ambiente creado en torno al Concilio Vaticano II, inició el P. Piulachs un poderoso movimiento de espiritualidad sacerdotal, conforme a la recomendación del mismo Sagrado Concilio.

Así fundó la Asociación de Sacerdotes y Religiosos de San Antonio María Claret, la primera en su género, que ha servido de modelo para otras Asociaciones y Hermandades Sacerdotales en multitud de diócesis de España, Europa y América, como públicamente se proclamó en la asamblea sacerdotal del año 1969 en Segovia. El bien que han recibido los sacerdotes y por ellos innumerables almas, solamente, por su magnitud, Dios lo sabe.

La Unión Seglar de San Antonio María Claret sabe también que todo se lo debe, después de Dios, al P. Piulachs, su verdadero fundador. Es verdad que él no llegó a ver constituida la Unión Seglar en su plenitud, ya que el Señor dispuso de su vida medio año antes, pero él echó las bases de su constitución jurídica y fundamentó sus estatutos y su espíritu, y agrupó además los primeros seglares con ese fin. Por eso, al medio año exacto de su muerte, tuvo lugar la gran concentración católica de la Basílica de la Merced, que puso en marcha la Unión Seglar por cuya formación tanto había trabajado el P. Piulachs. Fue patente la unanimidad de todos los asistentes que llenaban ha rebosar la Basílica, al sentirse llamados a la Unión por el celo apostólico del P. Piulachs.

Siguió en seguida la Fundación P. Piulachs. En vida del P. Piulachs, esta obra de fomento y formación de vocaciones sacerdotales, comenzó a dar sus primeros pasos. Al talento práctico del P. Piulachs, no se le ocultaba que nada profundo podía hacerse en bien de las almas, si no se cultivaba una minoría de selección, en la juventud con vocación para el sacerdocio. Frente a las estériles lamentaciones, el P. Piulachs levantó una bandera de esperanza: la formación de una nueva generación de sacerdotes jóvenes, enamorados de la Iglesia, de las almas, del espíritu e ideales perennes del sacerdocio católico. Por eso, esta Fundación lleva su nombre, después de la muerte del P. Piulachs.

El fomento y formación de sacerdotes ejemplares para nuestro tiempo de crisis general, fue el ideal más querido de los últimos años de la vida del P. Piulachs. Cuarenta y ocho horas antes de morir pronunció estas palabras: "Ahora quiero dedicarme tanto como pueda a formar y ayudar a verdaderas vocaciones sacerdotales". Además, la Fundación P. Piulachs, quiere formar también, núcleos de perfección cristiana sacerdotal, virginal, matrimonial, ya que el auténtico problema de hoy es en el fondo un problema espiritual. El P. Piulachs, que con un amor sin reservas a Jesús y a María, iba sin circunloquios y sin problemáticas al fondo de las situaciones donde se debate la salvación de las almas, enseñó que no habrá vida de virginidad consagrada, ni vida matrimonial santificada, si no hay sacerdotes que lo alienten todo.

La Fundación P. Piulachs vive estrechamente vinculada a la Unión Seglar. No solamente por el mismo origen de su fundador, sino porque todos los miembros de la Unión Seglar están persuadidos de que el cometido más importante que puede realizarse para un mundo mejor es el de ayudar a formar sacerdotes como los deseaba el P. Piulachs. Desde su nacimiento, la Unión ha dedicado sus oraciones, limosnas, cuotas y demás aportaciones a la Fundación P. Piulachs.

Ni las persecuciones ni los desprecios que tuvo que soportar el P. Piulachs de manera especial en la última época de su vida, le apartaron de su fidelidad a Dios en esta hora de pasión de la Iglesia. También el P. Piulachs apuró en su vida el cáliz amargo de su pasión. Pero se entregó más y más a la Iglesia, hasta darle su vida. En la víspera del día de Navidad 25 de Diciembre de 1968, acabada una plática, cuando se disponía a celebrar el Santo Sacrificio de la Noche Buena, su hermosa alma voló al cielo. Allí nos espera y suplica para todos los miembros y amigos de la Unión Seglar el don de la fidelidad, la fortaleza, la alegría espiritual en medio de las persecuciones y un amor inquebrantable a la Iglesia, a su Santa Jerarquía, y a las almas.

Sean dadas las gracias a Dios, por la gracia que nos hizo en la persona del P. Piulachs.

 

 

P. José Mª Alba S.J.,

P. Piulachs y Mn. José Ricart

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