Unión Seglar
San Antonio Mª Claret

“COMBATE los nobles combates de la fe”

                                    (1Tim 6, 12)

 

Queriendo ser fieles al espíritu de nuestro glorioso Patrono San Antonio María Claret, venimos a Ti, ¡oh Madre!, pidiéndote en primer lugar la gracia de querernos consagrar a Ti, de conocerte, de amarte y de vivir tu Maternidad de engendradora de hijos de Dios.

Nos consagramos a Ti, pidiéndote una fe intrépida, una esperanza segura, una caridad abrasada. Te pedimos que cada uno de nosotros cumpla y alcance la santidad que el Señor nos ha señalado. Una vida de pureza, de caridad, de humildad, de intrépido afán para alcanzar el triunfo de Cristo Rey en las almas, en la sociedad y en el mundo entero.

Que en nuestra Unión Seglar florezca la verdadera santidad. Te pedimos niños y niñas santos, juventud enamorada de la virginidad, novios que vayan al matrimonio con afán de servirte y cumplir rectamente los fines del matrimonio cristiano. Familias que imiten la Santa Casa de Nazaret, profesionales que en todos los terrenos brillen por el cumplimiento del deber y el trabajo incesante para lograr que el derecho natural y los ideales de la sociedad cristiana se alcancen lo más perfectamente posible. Particularmente, ¡oh Madre!, te pedimos vocaciones sacerdotales y almas entregadas a Dios del temple de los grandes apóstoles y mártires, que como San Pedro Claver y San José Oriol, como el obispo mártir Irurita y nuestro San Antonio María Claret santificaron nuestra tierra. Dadnos, Madre Inmaculada, estos sacerdotes de los últimos tiempos, fuertes y piadosos, eucarísticos y sobrenaturales, que necesitamos, que nos hacen falta para la salvación de las almas en esta hora angustiosa en que el mundo, el demonio y la carne hacen tantos estragos.

En tu Corazón Inmaculado de Madre ponemos la vida y la eternidad de cada uno de nosotros con el presente y el futuro de nuestra Unión Seglar; con la súplica ardiente de que esta consagración no se convierta en nosotros  en una fórmula rutinaria, sino en un propósito de vivir siempre unidos y entregados a tu Corazón Inmaculado, para ser miembros vivos del Cuerpo Místico de Cristo, el Cristo total, y así alcanzar la plenitud de los dones del Espíritu Santo para santificarnos y santificar.

Corazón Inmaculado de María, sed nuestra Madre y que nosotros seamos siempre hijos tuyos!. Así sea.

 

Consagración de la Unión Seglar

al Corazón Inmaculado de María

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